Más estrechamente ligado de lo que podáis pensar, está un mal fotógrafo a una mala persona, y no es que haya fotógrafos asesinos, pero sí los hay que no tienen un comportamiento tan transparente como cabe desear.
Cuando haces un trabajo remunerado y que remunera a su vez al resto del equipo, estás totalmente obligado a informar de todos los aspectos de dicha sesión al resto del equipo, así como de resolver las dudas que te puedan plantear. Cuando el trabajo es un proyecto personal o intercambio (ambos no remunerados), la obligación de información es aún mayor.